Como parte de las acciones de sostenibilidad y voluntariado que desarrolla AERIS, gestor del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, 25 colaboradores participaron en una jornada dirigida a contribuir con la recuperación de manglares en Punta Morales, Puntarenas.
Durante cinco horas, los voluntarios recorrieron sectores de la costa y el manglar para recolectar semillas de mangle rojo (Rhizophora mangle), que posteriormente fueron sembradas y colocadas en el vivero del proyecto para favorecer su crecimiento y maduración, previo a su futuro trasplante en zonas del manglar que se busca recuperar. En total, la jornada permitió la recolección y siembra de 47 plántulas.

La actividad se desarrolló en el marco del proyecto “El corazón del Golfo de Nicoya: Renacer de las comunidades costeras a través de los manglares”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y ejecutado por el Centro Científico Tropical (CCT), que beneficia a las comunidades de Punta Morales, Chomes y Costa de Pájaros.
La acción buscó generar conciencia entre los participantes sobre la importancia de los manglares y su papel como captadores de dióxido de carbono, en línea con el programa de gestión de emisiones del aeropuerto.
“En AERIS entendemos la sostenibilidad como un compromiso que debe traducirse en acciones concretas, tanto dentro como fuera del aeropuerto. Esta jornada nos permite involucrar directamente a nuestros colaboradores en la protección del ambiente y, al mismo tiempo, aportar a iniciativas que fortalecen a las comunidades. Queremos que nuestros principios de servicio trasciendan las instalaciones del Juan Santamaría y contribuyan al desarrollo sostenible de nuestro entorno”, comentó Adriana Bejarano, Gerente de SMS y Gestión Ambiental de AERIS.
Los manglares son ecosistemas de gran importancia ecológica y social, ya que albergan diversas especies, protegen las costas y brindan servicios esenciales a las comunidades.
“Los manglares son sumamente vulnerables y necesitan restauración urgente, pero eso no es solo un asunto de ciencia e instituciones, requerimos que las comunidades locales estén en el centro del proceso. Lo que hace diferente una iniciativa como esta es que conecta voluntariado corporativo, conocimiento científico y las organizaciones que viven en el territorio. La OET articula esas conexiones precisamente porque creemos que la restauración sostenible solo funciona cuando la gente se siente parte de ella”, indica Sofía Rodríguez Brenes, Directora Académica Científica de la Organización para Estudios Tropicales.
El programa de voluntariado de AERIS se desarrolla desde hace 25 años, actualmente se realiza dos jornadas anuales dirigidas específicamente a sus colaboradores y al menos una actividad adicional abierta a la comunidad aeroportuaria.
Este año, las acciones han incluido una jornada para separar conchas marinas retiradas a pasajeros en el aeropuerto con el objetivo de devolverlas a mares y playas; la colaboración en la elaboración de un mural en la Escuela León Cortés, con enfoque en bienestar animal y en conjunto con el Programa de Control de Fauna del aeropuerto; y la reciente jornada para la recuperación de manglares. Para diciembre está prevista una nueva actividad de voluntariado con enfoque social.




