Luego de varias horas de intensos patrullajes por terrenos pantanosos y sumamente inaccesibles, un grupo de oficiales de la Fuerza Pública logró desmantelar un nuevo campamento clandestino de oreros en el sector de Cerro La Conchudita, en Cutris, en la frontera norte.
De esta manera lograron evitar grandes daños al ambiente, así como que las organizaciones criminales extrajeran grandes cantidades de oro.
Durante un recorrido por la montaña, los oficiales detectaron el sonido de plantas eléctricas en funcionamiento provenientes de la falda sur del cerro, situación que motivó una inspección policial en la zona.

Tras ingresar al sitio, el contingente policial localizó una aparente infraestructura utilizada para actividades vinculadas con minería ilegal. Se trataba de un campamento improvisado con plásticos, conocido comúnmente como “champa”.
En el lugar hallaron diversas herramientas, equipo industrial y sustancias químicas empleadas para el procesamiento de material minero, entre ellas media tonelada de cal, 50 kilos de cianuro y 115 kilos de carbón activado.
Además, los oficiales encontraron ocho bombas sumergibles, cuatro pichingas con gasolina, una planta eléctrica, tuberías y 25 piletas activas.
Uno de los principales hallazgos del patrullaje fue la localización de 2.000 sacos que contenían aproximadamente 100 toneladas de sedimento minero, material del cual las organizaciones criminales habrían extraído grandes cantidades de oro.
Asimismo, en el sitio fueron ubicados otros implementos utilizados para labores extractivas y de procesamiento, entre ellos dos carretillos, ocho palas, una barra de acero, un cilindro y una cocina de gas, además de un rollo de zarán aparentemente utilizado para acondicionar el área de trabajo.
Ante las dificultades encontradas a lo largo del patrullaje, el cual incluyó varias horas de madrugada por terrenos pantanosos, los policías tuvieron que cortar ramas y troncos de árboles caídos para colocar en el suelo como si fuera pavimento, a fin de que las patrullas pudieran transitar



