Siempre he sostenido que la política no puede entenderse como un atajo hacia el poder, sino como un proceso de aprendizaje constante, compromiso social y servicio público. Mi trayectoria política no comenzó en un despacho ni en una campaña nacional; inició en mi comunidad, caminando calles conocidas, escuchando necesidades urgentes y entendiendo que la verdadera transformación nace desde lo local.
Entre 2020 y 2024 tuve el honor de servir como síndico municipal del barrio Invu Las Cañas en Alajuela, un cargo que asumí con profundo sentido de responsabilidad y gratitud hacia mis vecinos, quienes depositaron su confianza en mí. Ser síndico me permitió conocer de primera mano las fortalezas y carencias de los gobiernos locales, pero, sobre todo, me enseñó que cuando la ciudadanía se organiza y participa, los cambios son posibles. Desde ahí impulsamos la recuperación de espacios públicos y lideramos un proceso clave para el bienestar comunal: la compra del terreno destinado a la construcción de un EBAIS, financiado con recursos municipales. Más allá de una obra, fue un acto de justicia social y de visión a largo plazo para la salud de la comunidad.

Ese paso por la sindicatura consolidó mi convicción de que la política debe responder a resultados concretos y no a promesas vacías. Con esa experiencia, asumí posteriormente el reto de ser regidor municipal de Alajuela para el periodo 2024-2028. Desde el Concejo Municipal he continuado defendiendo causas comunitarias, promoviendo el diálogo como herramienta fundamental y fortaleciendo el vínculo entre el gobierno local y la ciudadanía. La política municipal es, sin duda, la escuela más exigente de la democracia: es ahí donde las decisiones tienen rostro, nombre y consecuencias inmediatas.
Paralelamente, mi formación política ha estado marcada por el liderazgo juvenil y la participación social. He sido parte de procesos organizativos que me enseñaron el valor de escuchar, construir consensos y renovar la política desde la base. Creo firmemente que las juventudes no deben ser espectadoras del debate nacional, sino protagonistas de las decisiones que definirán el rumbo del país. Esa visión es la que hoy me impulsa a aspirar a una diputación, con la responsabilidad de llevar a la Asamblea Legislativa una voz formada en el territorio y sensible a la realidad de las comunidades.

Soy producto de la educación pública costarricense. Pude culminar mis estudios gracias al programa Avancemos, una política pública que cambió mi vida y la de miles de jóvenes. Por eso defiendo con firmeza el fortalecimiento y la actualización de este programa, adaptándolo a las necesidades actuales de las familias. Desde el Parlamento, considero imprescindible velar por el cumplimiento del artículo 78 de la Constitución Política, que garantiza la inversión del 8% del Producto Interno Bruto en educación. Sin educación pública sólida, no hay movilidad social ni desarrollo sostenible.
Asimismo, he insistido en la necesidad de acercar la educación técnica a la ruralidad y de convertir la educación superior en una realidad para la periferia de la provincia de Alajuela y del país. No podemos seguir aceptando un modelo de desarrollo que concentra oportunidades en unos pocos territorios, dejando rezagadas a comunidades con enorme potencial humano.

Mi compromiso social también se ha reflejado en iniciativas de seguridad ciudadana impulsadas desde los barrios, así como en la lucha contra el cáncer de mama, mediante mi trabajo con la Asociación de Desarrollo Prohospital. Estas experiencias han reforzado mi convicción de que la política debe ser humana, cercana y empática, capaz de responder a los desafíos cotidianos de las personas.
Hoy aspiro a dar el paso del gobierno municipal a la Asamblea Legislativa con la certeza de que conocer la política desde sus bases no es un punto de partida menor, sino una fortaleza indispensable. Quiero servir al país con una visión comunitaria, solidaria y profundamente comprometida con la educación pública, el desarrollo territorial y una forma de hacer política que vuelva a poner a la gente en el centro de las decisiones.
Eder Hernández Ulloa / El Diputado del Barrio / Partido Liberación Nacional



